miércoles, octubre 10

Narraciones Porteñas : El Charapo Eléctrico

EL CHARAPO ELÉCTRICO

Salió presuroso de casa, luciendo sus mejores galas, un elegante terno azul marino,  camisa celeste, y una bella corbata que le hacía juego. Hacía un calor infernal. Subió al auto, encendió el aire acondicionado y emprendió la marcha. Alejándose de su condominio, enrumbó por la NW 148th Avenida hacia el Norte:  bella vía rodeada de frondosos árboles, con hermosas casas de tipo rural a ambos lados del camino. Se encontró a la derecha con la I-595, una mole de concreto que corta la ciudad de Oeste a Este. Es ésta una ruta rápida, muy parecida a nuestro zanjón. Alcanzó en pocos segundos la NW 136th, hizo una izquierda nuevamente al norte y continuó, circundado por Shopping centers y algunas lagunas artificiales, además de un inmenso centro comercial, el Sawgrass Mall, que es casi del tamaño de toda La Punta (El Callao). Prosiguió su camino. Estaba retrasado, algo poco común en él, hasta que llegó en pocos minutos al inmenso coliseo, uno de los mejores y más hermosos diseños arquitectónicos de Florida, y, específicamente, de la Ciudad de Fort Lauderdale, lugar éste que se presentan los mejores grupos musicales, así como también se llevan a cabo competencias de básket y deportes sobre hielo, (disciplina tan arraigadas por estos lares, aunque por estos predios siempre hace calor).
Luego de estacionarse en la inmensa playa de parqueo, subió las escalinatas con paso apurado, ingresó al gran recinto, donde le llamó la atención la limpieza, el orden y la gentileza de los trabajadores. Allí en lo alto de las graderías quedó pensativo: observó a la muchedumbre, unas cinco mil  personas asistentes al gran evento cómodamente sentadas, la inmensidad del mismo. Sus avances tecnológicos, con pantallas gigantes que permiten que los espectadores vean los espectáculos desde todos los ángulos lo hacía lucir  imponente. En un instante, la orquesta sinfónica presente empezó a tocar una bella melodía, que es característica en este tipo de ceremonias. Una bella música clásica que acompañaba el paso de los graduandos. Uno a uno iban ingresando y tomando sus asientos respectivos en el medio del inmenso coliseo. Era momento muy especial, lleno de emotividad. Sí: era la ceremonia de graduación de uno de los mejores amigos del grupo, y lo hacía con un título muy importante, nada menos con un Doctorado (“Phd”) en Negocios Internacionales, gran mérito éste, pues como todo inmigrante, había llegado al país con una mano atrás y otra adelante.
Sentado entre ellos, estaba él. Su rostro reflejaba una inmensa alegría. Su triunfo sobre la adversidad de antaño, con su elegante toga, su birrete y su gran corazón, recordaba quizás los momentos más aciagos de su vida de inmigrante. Sentado allí, entre los triunfadores, pero también no dejaba de lado su espíritu travieso y calentón. En un momento dudamos si estaba absorto en sus pensamientos, o, de repente dejándose llevar por sus impulsos, no dejaba de mirar el trasero de una guapa mujer que estaba sentada adelante.
Recordaría tal vez su estancia en el Colegio Militar : él, chalaco de corazón y oriundo de la Amazonía ; específicamente de Iquitos, había afincado en su adolescencia por el barrio de Maranga, acostumbraba pasear en sus días de salida por la Av. de La Marina y la Av. Elmer Faucett, cerca de la discoteca “Pastrami”; asimismo aprovechaba de estos para darse sus escapaditas por el célebre “Trocadero”, donde tenía su casera , una cholona que solía susurrarle al oído mientras le hacía el amor, previo pago de cinco soles más, por supuesto. Recordaría también su paso como Oficial del Ejército Peruano, su graduación como Ingeniero en la Villarreal, su posterior partida a USA, sus primeros años como inmigrante, con todas sus adversidades iniciales, su graduación universitaria como Ingeniero en un país extraño, y luego, concluyendo satisfactoriamente dos maestrías: una en Chicago y otra en Fort Lauderdale, para finalmente obtener el grado más alto que una Universidad en este país otorga a sus profesionales: el Doctorado o “Phd”.
- ¡¡Lo hice... lo hice….!! -estaría pensando-.
En un momento Pato Lucas divisó a los compañeros de la promo que habían asistido a tan magno evento. Estaban el Sapo, el Carón, Popotitos, el Panturry, el Chedy, además de sus mejores amigos y familiares, y uno muy especial, que le tendió la mano en uno de los momentos más cruciales de su vida, treinta años atrás. Se reunieron todos en una misma tribuna y empezó la ceremonia. Luego de algunos momentos, el Rector de la Universidad lo llamó. Se acercó titubeando, tal vez por nerviosismo: le dio la mano y se retiró con su preciado título.
De pronto irrumpió una voz altisonante, cargada de emoción: era el Sapo, que  sacando su espíritu bonachón y netamente peruano gritaba a todo pulmón
- !!!Buena,... Charapo eléctrico!!!
Él alcanzó a escucharlo y solamente sonrió como respuesta.
La multitud aplaudió cariñosamente, como premio a su gran esfuerzo. Sus amigos y familiares rompieron en un estruendoso aplauso, emocionados y dando muestras del inmenso cariño hacia tan bella persona.
El Charapo caminó lentamente a tomar nuevamente su posición en la ceremonia, algo aturdido. Pasaron por su mente el recuerdo inicial de sus caminatas al centro de trabajo, hace ya como 30 años, o tal vez la época en que apenas se alimentaba (por falta de dinero), o, también, cómo buscaba asistir a reuniones familiares de inmigrantes para poder comer de verdad, épocas todas durísimas, que habían forjado su espíritu joven. Pero jamás se dio por vencido, jamás un paso atrás, siempre adelante, con el pensamiento en alto, con el alma encendida,… como una azul hoguera.
Al término de la ceremonia, los abrazos, las felicitaciones, las fotos para el recuerdo, y lo más importante, el ejemplo para su pequeño niño: había vencido, profesional  y económicamente, y desde luego que lo merecía por completo.
Lucas solo atinó a decir: ¡Bravo Zulú!...
 
Dios es peruano
Culminando su trabajo diario como obrero en una factoría, estaba completamente agotado. Caminó como 30 cuadras pues de esta manera se ahorraba el gasto diario en pasajes. Había ingerido sus alimentos, estos consistían en una coca-cola y un paquete de galletas de soda, que era lo único que su bolsillo le podía permitir, y llegó a la casa donde le daban alojamiento. De pronto se le acercó el dueño de la misma y, sin titubear le dijo:
- Compadre: ha llegado un familiar; tienes que desalojar la habitación… ¡Lo siento…!
No respondió. Su alma se llenó de angustia y pesar. Tomó algunos minutos para ordenar sus ideas, acto seguido cogió sus pocas pertenencias, las metió en un pequeño maletín, y partió sin despedirse. Salió de la casa y empezó a deambular. Las calles le parecían más largas que nunca, y el frío, también más intenso que nunca. Pero lo más triste era que caminaba sin rumbo, sin saber adónde. Cada minuto que pasaba le parecía una eternidad, y el frío de las calles de Chicago le hacía doler hasta el alma.
Observó el ambiente. Su poca experiencia, sin embargo, le decía que pronto iba empezar a nevar.
- !Dios mío …!:  ¿Qué hago ahora…?., ¿Adónde me voy ...?
Con sólo algunos centavos en el bolsillo, prosiguió su marcha... Cabizbajo, sí, pero nunca derrotado.
Siguió caminando. Se abrazaba a sí mismo, queriendo guarecerse del viento helado. Su delgado cuerpo sólo era abrigado por un viejo sacón verde, recuerdo de su paso por las aulas de su querido Colegio Militar. Era el conocido capotín, tan apreciado por los leonciopradinos en la época de Invierno.
De pronto una voz lo llamó:
- Hey... hey,… compadre… ¡Sí, tú, el del capotín…!
Volteó, era un desconocido; lo llamaba pues había reconocido la prenda tan característica.
- ¿Qué haces?… ¿adónde vas …? -le preguntó el sujeto-.
Se acercó con alguna duda,
- ¿ Sí …?  -contestó-.
- ¿Adónde vas? -volvió a preguntarle ... Eres peruano, ¿no?
 - ¡Sube…!
Subió presuroso,... No tenía alternativa.
- Yo también soy del Colegio. No te preocupes.
Lo llevó a comer algo, le invitó una bebida caliente y le ofreció alojamiento, así, por el simple hecho de ser uno más de esa gran familia que todos nos sentimos orgullosos… ¡La gran familia Leonciopradina!
Esta experiencia sólo le sirvió para tomar nuevos bríos. Lavó platos, fue jardinero, pintor, mozo en un restaurante, además de muchos otros oficios. Simultáneamente, empezó a estudiar el idioma, y logró ingresar a la Universidad, de la que finalmente se graduaría también como Ingeniero (*). Hay, no obstante, algo que debemos resaltar, y ese algo es lo que a muchas personas le hacen falta para hacer frente a la adversidad. Ese algo con que muchos nacen y lo cultivamos a través del tiempo, ese algo de lo  que los Leonciopradinos podemos hacer jactancia, que muchas veces escuchamos a nuestros oficiales instructores decírnoslo a voz en cuello y que siempre deberíamos tener:
- !!!Los c..j..nes bien rayados…!!!
Hay quienes luchan un año,... y son buenos.
Hay quienes luchan varios años,… y también son buenos.
Hay quienes luchan muchos años,… y son mejores.
Pero pocos luchan la vida entera.
¡Esos son los imprescindibles!
Anónimo.
 
Hugo Pazos / XXIV CMLP

domingo, octubre 7

Callao Historia : Dotación del Huascar 8 de Octubre 1879



Miguel Grau Seminario
(27.07.1834-08.10.1879)
 
Don Miguel Grau Seminario
Fotografía del óleo de P. Muñiz,
Museo Naval del Perú

Este lunes 08 de octubre de 2012 se cumple el centésimo trigésimo tercer aniversario de la inmolación del Almirante don Miguel Grau Seminario en desigual enfrentamiento con la armada chilena en Punta Angamos, ocasión que, a través de las presentes líneas Callao Querido le rinde homenaje a él y a quienes lo acompañaron en tan cruenta e infausta fecha, la misma que es motivo de reverencia y orgullo para los peruanos, y de admiración para los pueblos del mundo amantes de la paz, de la decencia y del derecho.

Venerar a sus héroes es obligación de los pueblos, más aún cuando estos entregaron su generosa vida no por intereses egoistas personales ni por agresiones ni probocaciones a otros sino precisamente para impedir la violación de nuestro suelo patrio, oponiendo resistencia a embestidas extrajeras conducentes a arrebatarnos parte de nuestro territorio nacional como, lamentablemente, ocurrió en los aciagos sucesos de la Guerra del Pacífico (1879-1883).

Por esta efemérides, el Representante Máximo de la Marina del Perú será recordado por la posteridad, a quien merced a la hidalguina manifestada en todos los actos de su vida con toda justicia propios y ajenos otorgaron el título de Caballero de los Mares, siendo vigente su actitud humanista ante el adversario caído, como lo demostró en los hechos de armas en los que actuó, como en el Combate Naval de Iquique (21.05.1879) y la desventurada muerte del Comandante de la Esmeralda, don Arturo Prat Chacón, a cuya viuda se dirigió don Miguel Grau con la carta misiva que sigue:

Monitor Huáscar
Al ancla, Pisagua, Junio 2 de 1879

Dignísima señora:

Un sagrado deber me autoriza a dirigirme a Ud. y siento profundamente que esta carta, por las luchas que va a rememorar, contribuya a aumentar el dolor que hoy justamente debe dominarla. En el combate naval del 21 próximo pasado que tuvo lugar en las aguas de Iquique, entre las naves peruanas y chilenas, su digno y valeroso esposo, el capitán de fragata don Arturo Prat, comandante de la “Esmeralda”, como usted no lo ignorara ya, fue víctima de su temerario arrojo en defensa y gloria de la bandera de su patria. Deplorando sinceramente tan infausto acontecimiento y acompañándola en su duelo, cumplo con el penoso y triste deber de enviarle las para usted inestimables prendas que se encontraron en su poder, y que son las que figuran en la lista adjunta. Ellas le servirán indudablemente de algún consuelo en medio de su desgracia y por eso me he anticipado a remitírselas.

Reiterándole mis sentimientos de condolencia, logro, señora, la oportunidad para ofrecerle mis servicios, consideraciones y respetos con que me suscribo de usted, señora, muy afectísimo seguro servidor.

Miguel Grau

Inventario de los objetos encontrados al capitán de fragata don Arturo Prat, comandante de la corbeta chilena “Esmeralda”, momentos después de haber fallecido a bordo del monitor “Huáscar”

  • Una espada sin vaina, pero con sus respectivos tiros.
  • Un anillo de oro de matrimonio.
  • Un par de gemelos y dos botones de pechera de camisa, todos de nácar.
  • Tres copias fotográficas, una de su señora y las otras dos probablemente de sus niños.
  • Una reliquia del Corazón de Jesús, escapulario de la Virgen del Carmen y medalla de la Purísima.
  • Un par de guantes de preville.
  • Un pañuelo de hilo blanco, sin marca.
  • Un libro memorándum.
  • Una carta cerrada y con el siguiente sobre escrito: “Señor Lassero. Gobernación Marítima de Valparaíso. Para entregar a don Lorenzo Paredes”.

Al ancla, Iquique, mayo 21 de 1879 El oficial de detall
Pedro Rodríguez Salazar

 
Por su parte, doña Carmela Carvajal de Prat respondió:

 Señor don Miguel Grau

 Distinguido señor:

Recibí su fina y estimada carta fechada a bordo del “Huáscar” en 2 de junio del corriente año. En ella, con la hidalguía del caballero antiguo, se digna usted acompañarme en mi dolor, deplorando sinceramente la muerte de mi esposo, y tiene la generosidad de enviarme las queridas prendas que se encontraban sobre la persona de mi Arturo, prendas para mí de un valor inestimable por ser, o consagradas por su afecto, como los retratos, o consagradas por su martirio como la espada que lleva su adorado nombre.

Al proferir la palabra martirio no crea usted señor, que sea mi intento inculpar al jefe del “Huáscar” la muerte de mi esposo. Por el contrario, tengo la conciencia de que el distinguido jefe que, arrostrando el furor de innobles pasiones sobreexcitadas por la guerra, tiene hoy el valor, cuando aún palpitan los recuerdos de Iquique, de asociarse a mi duelo y de poner muy alto el nombre y la conducta de mi esposo en esa jornada, y que tiene aún el más raro valor de desprenderse de un valioso trofeo poniendo en mis manos una espada que ha cobrado un precio extraordinario por el hecho mismo de no haber sido jamás rendida; un jefe semejante, un corazón tan noble, se habría, estoy cierta, interpuesto, de haberla podido, entre el matador y su víctima, y habría ahorrado un sacrificio tan estéril para su patria como desastroso para mi corazón.

A este propósito, no puedo menos de expresar a usted que es altamente consolador, en medio de las calamidades que origina la guerra, presenciar el grandioso despliegue de sentimientos magnánimos y luchas inmortales que hacen revivir en esta América las escenas y los hombres de la epopeya antigua.

Profundamente reconocida por la caballerosidad de su procedimiento hacia mi persona y por las nobles palabras con que se digna honrar la memoria de mi esposo, me ofrezco muy respetuosamente de usted atenta y afma. S.S.

Carmela Carvajal de Prat

- - - - - - - - - - - - - - - -

Por nuestra parte, adjuntamos los nombres de la dotación completa del Monitor Huascar, cortesía de TS1 (r) A.P. don Héctor Valcárcel Chávez.

 
LOS EDITORES
CALLAO QUERIDO
Lunes 08 de octubre de 2012

 


Dotación del Monitor Huáscar

-8 de Octubre de 1879-

Estado Mayor Embarcado

·      CONTRALMIRANTE MIGUEL GRAU SEMINARIO (COMANDANTE DEL HUÁSCAR  Y COLATERALMENTE  COMANDANTE GENERAL DE LA PRIMERA DIVISIÓN NAVAL).

·      CAPITÁN DE FRAGATA GRADUADO (A.P.) MANUEL MELITON CARVAJAL AMBULODEGUI  (SECRETARIO DEL ESTADO MAYOR EMBARCADO).

·      SARGENTO MAYOR (E.P.) JOSE MARIA UGARTECHE  (JEFE DE LAS GUARNICIONES EMBARCADAS).

Oficiales De Guerra

·         CAPITÁN DE CORBETA ELIAS AGUIRRE ROMERO (SEGUNDO COMANDANTE DE HUASCAR).

TENIENTES PRIMERO: DIEGO FERRE SOZA- JOSE MELITON RODRIGUEZ PEREZ- PEDRO GARENZON THOMAS - TENIENTES SEGUNDO: ENRIQUE PALACIOS MENDIBURO - GERVASIO SANTILLANA - FERMIN DIEZ CANSECO COLOMA - ALFÉREZ DE FRAGATA: RICARDO HERRERA DE LA LAMA CAPITAN DE INFANTERIA (E.P.), MARIANO BUSTAMANTE (JEFE DEL BATALLON  AYACUCHO Nº 03)  y EL CAPITAN MANUEL ARELLANO (JEFE DE LA COLUNMA CONSTITUCION).

Oficiales Mayores

·         CIRUJANO MAYOR: DR, SANTIAGO TAVARA RENOVALES – CIRUJANO DE PRIMERA CLASE: DR. FELIPE M. ROTALDE OLIVA – CONTADOR: JUAN ALFARO ARIAS – PRACTICANTE DE MEDICINA: JOSE IGNACIO CANALES.

Aspirantes De Marina

·         BRENER E. BUENO Y DANIEL S. RIVERA (CON LICENCIA) – CARLOS B. TIZON - FEDERICO SOTOMAYOR VIGIL – GRIMALDO VILLAVICENCIO – MANUEL VILLAR – DOMINGO VALLE RIESTRA –  MANUEL ELIAS BONNEMAISON.
 






Cuerpo De Ingenieros (Maquinistas)
·         SAMUEL MC. MAHON (JEFE DE MAQUINAS) – THOMAS JHON WILKENS (PRIMER MAQUINISTA) –
THOMAS W. HUGHES (SEGUNDO MAQUINISTA) – RICHARD TRENEMANN (TERCER MAUINISTA) –
HERRY LEWER – ARCHIBALD MC. CALLUM, ERNESTO MOLINA (CUARTOS MAQUINISTAS) –
AUGUSTO MATHEUS (AYUDANTE DE MAQUINAS).
Tripulación
Constituida por:   
 
I.-Cuerpo de Oficiales de Mar
II.-Cuerpo de Marinería.

I.-Cuerpo De Oficiales De Mar
PRIMER CONTRAMAESTRE: NICOLAS DUEÑAS - PRIMER CONDESTABLE ARTILLERO: CHARLES MC CARTHY - PRIMER CONDESTABLE TORPEDISTA WILLIAMS LEONARD - SEGUNDO CONDESTABLE: JOSE CELENDON – BUZO: JOSE HILARIO MORALES - PRIMER GUARDIAN: TIBURCIO RÍOS - PRIMER GUARDIAN: FEDERICO NOGUERA - PRIMER CARPINTERO: LUIS LANDA - PRIMER CARPINTERO: IGNACIO MARTINEZ – SEGUNDO: CARPINTERO: ETESSE YEBES - PRIMER CALAFATE: JOSE DEL CARMEN GOMEZ – HERRERO: WILLIAMS MICHEL - MAESTRE DE VIVERES: MANUEL MEJIA – DESPENSERO: RAFAEL HURTADO - COCINERO DE SEGUNDA CÁMARA: JOSE SALAS - COCINERO DE EQUIPAJE: EDUARDO FORD - MAYORDOMO DE SEGUNDA CÁMARA: MANUEL PINEDA – BOCAFRAGUA: RAMÓN TEJADA - CABO DE LUCES: ANDRES RIGLOS – FARMACÉUTICO: JOSE FLORES,
 
II.- Cuerpo de Marinería.
Artilleros de Preferencia y Ordinarios.
JAMES ANDERSON - JORGE MATHISON - ROBERT RUNDLE - FRANCISCO M. MAZE - ALFREDO STRUN - ATANASIO BAYOSOPOLOS - MANUEL GEORGIADES - WILLIAMS BURNS - JHON GRAND - MANUEL PANAY - EDUARDO PRICE - GEORGE HARRIS - ALBERT AVENELL - EDUARDO PERRY - MICHAEL MURPHY - HENRY OTTO - JHON BAKER - DANIEL MC CARTHY - JHON DEVINE - GEORGE SMITH - JAMES DOBINS - FEDERICO MEIGGS - CHARLES BEX - JHON DUNNET - ALBERTO HUERTA - SAMUEL VARNISH - ANASTASIO COLAYERAS - TOMAS PROAÑO - JOSE GOMEZ - FRANCISCO ESPIELL RAMOS - JOSE DEL CARMEN HERNANDEZ - JULIO FELIPPE - JULIO PABLO - JHON HENRY HILL - JHON PRICE - ENRIQUE VERGUESE - JHON LUMBY - FAUSTINO COLAN - ELEODORO DAVILA - ANGEL QUESQUEN - HENRY SMITH - TOMAS SALAZAR - JUAN DEL CARMEN CHUNGA VENEGAS
Marineros:
ANICETO RIVAS - PEDRO UNANUE CARRILLO - MÁXIMO RENTERIA - NICOLAS BONILLA - JOSE SUAREZ - SANTOS BELTRAN - PEDRO RODRIGUEZ - JOSE VELASQUEZ SOLIS - APARICIO ROBLES SAGASTEGUI- JUAN MANUEL CRUZ - MERCEDES CARRASCO - JOSE FELIX TORRES - ANDRES ARAUJO MORAN - JACINTO MEDINA - MANUEL MALDONADO - TOMAS ESTEVES - MARIANO PORTALES.
 
Grumetes:
JOSE MANTILLA GAMARRA - SATURNINO MEJIA - FRANCISCO AGUILAR - DAMASO LEÓN - ARTURO MASIAS - MIGUEL VALCARCEL - BASILIO ROCAVADO -  MANUEL FRANCO - WILLIAMS NORRIS - JUAN SIFUENTES - JOSE S. CONTRERAS - ENRIQUE RAMIREZ CACERES  - ALBERTO MEDINA CECILIA.
Cabos  Fogoneros:
JAMES MC CARTHY - JHON JHONSON - ADOLFO MEYER.
Fogoneros
ALEXANDRE MONROE - EDUARDO GRAHAM - GREGORIO ALZAMORA - RAMÓN GALICIA - CARMEN VASQUEZ - TOMAS FURTON - LINO URIAS - ANDRES MC CALL - ISIDRO ALCIBAR - MANUEL VERDESOTO - JOSEPH CHAMBERS - JHON DOGOVAN - APOLINARIO SALAZAR - BRUNO GOMEZ, JHON KALEY - MANUEL BALVINO – JOSE ANTONIO GUERRA - GEORGE WILLIAMSON - JHON BROOM.
Carboneros
ALEXANDRE HERTON - JOSE MORALES - TORIBIO ASTUDILLO - JUAN  DAVILA - NIEVES ESPINOZA - CIPRIANO GOMEZ CESPEDES - WILLIAMS MARTIN - JOSE VALLESILLAS - GABINO NOEL.
 
Guarniciones Embarcadas:
Columna Constitución
SOLDADOS: QUITERIO GALLARDO - - JUAN VILLAREAL  - VICENTE JIMENEZ - SEGUNDO CALDERÓN -  BASILIO CHAVEZ - JOSE MENCHOLA - JOSE CORTEZ - JUAN CHUNGA - MODESTO RUIDIAS  LLAMOSA - CLEMENTE LUNA - JOSE ESTRADA - JOSE RIVERA - ISIDRO ORUE - MANUEL AGUILA - ISIDRO QUIROZ - DARIO SAN  JINEZ.
Batallón Ayacucho Nº°3
CLASES: SARGENTO PRIMERO: JUAN FRANCISCO RETES - SARGENTO SEGUNDO: MIGUEL SALAZAR - SARGENTO SEGUNDO: APOLINARIO GALIANO - SARGENTO SEGUNDO: SILVERIO CHUQUICONA - CABOS PRIMEROS: MANUEL LOPEZ  Y JUSTO PAYVA o REYNA – CABOS SEGUNDO: JOSE MARIA ESTEBAN – ANACLETO ALARCON y FIDEL CALVO – PRIMER CORNETA: JOSE VARGAS – PRIMER TAMBOR: AGUSTIN SALAS – SOLDADOS: GUILLERMO BARRIOS – MARIANO ZEGARRA – AMBROSIO FERNANDEZ –MARIANO VILCAHUAMAN – FRANCISCO GUTIERREZ – FAUSTINO FALCONI – MARIANO UNGA – FIDEL TALAVERA – PEDRO ZEVALLOS – BENITO FERNANDEZ – JOSE SANTOS CALDERON - CELESTINO VALDIVIA – TOMAS FLORES – PABLO SOTO – MANUEL BORJA – VICTOR VARGAS – NARCISO CASTILLO – HIPOLITO BELTRAN.
 
 
Imágen inédita del Monitor Huascar en el Puerto del Callao

 



jueves, octubre 4

Callao Historia : La segunda fundación del Callao


LA SEGUNDA FUNDACION DEL CALLAO,
POR EL VIRREY DON JOSÉ ANTONIO MANSO DE VELASCO Y SÁNCHEZ DE SAMANIEGO,
CONDE SE SUPERUNDA
 
Virrey Conde de Superunda (1688-1767)
Muy poco después del cataclismo del 28 de octubre de 1746, que destruyó totalmente el Callao, el Virrey, Conde de Superunda -don José Antonio de Velasco y Sánchez de Samaniego (1688-1767), pensó que era indispensable atender a la construcción de nuevas defensas del puerto, para contener las audacias cada día mayores de los corsarios que, en cualquier momento, podían organizar un desembarco y saquear Lima.
Grabado del Callao en 1671
El proyecto del caso fue encomendado al cosmógrafo mayor del reino, ingeniero francés don Luis Godin, quien cumplió el encargo presentando una memoria designando el terreno donde debía fundarse la nueva ciudad y sus fortalezas, “sobre las mismas ruinas de la plaza del Callao.”
Luis Godín (1704 – 1760)
El cronista y naturalista de la época, don José Eusebio de Llano Zapata, describiendo la segunda fundación del Callao dice textualmente lo que sigue:
“El 16 de Enero de 1747 a las 7 de la mañana el S. Virrey, en la área del arruinado presidio del Callao, tomó en las manos un instrumento de fierro que llaman “pico”, y abriendo las primeras zanjas, dio principio al pentágono que se empezó a fabricar según el diseño que de él ha hecho don Luis Codín, cosmógrafo mayor de estos reinos; a este tiempo disparó todos sus cañones la nueva batería nombrada San Miguel, con tanto regocijo de los oficiales que estaban presentes que juzgaban ya inexpugnable el muro lo que era defensa principiada.” “Esta batería fue montada con 10 cañones de bronce recogidos de las ruinas.”
“El 1° de Agosto de 1747, precedido de todas las ceremonias que el ritual peruano previene para funciones de esta clase, puso el Virrey la primera piedra del baluarte Santiago, en la nueva ciudadela del Callao, cuyo frente mira al mar, y en una caja que también se puso en el expresado lugar se depositaron todas suertes de monedas selladas con el nombre de nuestro Rey el Sr. Don Fernando VI, y encima, una lámina de plata con la siguiente inscripción:
D.                                                  O.                                                    M.
REINANDO LA MAGESTAD DEL Sr. D. FERNANDO VI, GOBERNANDO ESTOS REINOS EL EXCMO. SEÑOR D. JOSÉ MANSO DE VELASCO SE PUSO LA PRIMERA PIEDRA A ESTA Muralla de la Nueva Ciudadela del Callao.
A 1° de Agosto de 1747.
o.                         H.                                               et.                          G.
El maestro de albañilería fue don Pedro José Ramírez.
A esta ceremonia asistieron, además de los concurrentes de Lima y marinería del puerto, más de 500 gastadores y alarifes que trabajaban a sueldo.”
Croquis de la Villa del Callao después del terremoto de 1746
 
Los Editores
 

domingo, septiembre 30

Callao Historia : La Medalla del Callao


LA MEDALLA DEL CALLAO

              
                                          Anverso                                                         Reverso
                                  Colección Numismática Humberto Currarino C. - Callao

Atendiendo:

1°.-Que a los heroicos esfuerzos del Ejército sitiador y de la Escuadra unida, se debe la importante toma de la Plaza del Callao.
2°.-Que es un deber del Gobierno premiar la constancia y sacrificio de los sitiadores dándoles una prueba de gratitud;

Ha venido en decretar y decreta:

            1°.-Se abrirá una medalla, que tenga un torreón con una bandera nacional, y el siguiente mote: Toma del Callao en 1826;
            2°.-Esta medalla la llevarán los sitiadores al pecho, pendiente de una cinta bicolor blanca y encarnada; los Generales, jefes y oficiales de oro, y los individuos de tropa de plata.
            3°.-Los jefes, oficiales y tropa que se hubiesen invalidado en acción de guerra durante el sitio, disfrutarán por toda su vida el sueldo integro de que gozaban el día que se inutilizaron.
            4°.-A las familias de los jefes, oficiales y tropa que hubiesen muerto en acción de guerra durante el sitio, se les conceden las mismas gracias que se decretaron el 27 de Diciembre de 1824,  a las de los que fallecieron en la gloriosa acción de Ayacucho.
            5°.-Los Generales, jefes, oficiales e individuos de tropa que hubiesen estado en el sitio, se les concede una gratificación igual por clases, a la que se dio a los vencedores de Junín y Ayacucho.
            6°.-A los Generales, jefes, oficiales y tropa que fueran agraciados con la gratificación de Ayacucho y se han hallado en el sitio, sólo se les abonará la diferencia que haya entre la clase que entonces tenían y la que actualmente obtienen.
            7°.-El General en Jefe del Ejército sitiado pasará al Ministerio de la Guerra relaciones nominales, por duplicado, de los individuos del Ejército y de la Escuadra que considere acreedores a la gratificación.
            8°.-El ministro de Estado en los departamentos de Guerra y Marina, queda encargado del cumplimiento de este decreto.

Imprímase, publíquese y circúlese.
Dado en el Palacio del Supremo Gobierno en Lima, a 1° de Febrero de 1826.-
JOSÉ DE LA MAR.-HIPÓLITO UNANUE.-JOSÉ DE LARREA Y LAREDO.-
Por orden de SE.-JUAN SALAZAR

lunes, septiembre 24

Narraciones Porteñas : Vamos al Callao!


Vamos al Callao!
Torreón del Rey de la Fortaleza del Real Felipe
El Callao – Perú

 
Esta semana el Callao me sorprendió positivamente. Tras aterrizar en el aeropuerto Jorge Chávez, crucé el Callao sin sentir que recorría una ciudad desordenada, en desventaja y sin mayores posibilidades de mejora. Por el contrario, me topé con una Av. Faucett iluminada, cuyo tránsito fue fluido, con muchos menos bulla de la que Lima ofrece cotidianamente y con más orden vehicular del que podía esperar. A esta una buena impresión, casi en automático, se le sumaron las simpáticas anécdotas que por años he escuchado sobre La Punta y se me ocurrió conocer un poco más sobre esta pequeña pero importantísima Provincia Constitucional, con más de 900,000 habitantes, por donde entra y sale la mayor parte de productos que compramos y vendemos al mundo y que constituye la primera tarjeta de presentación para los más de 3 millones de turistas que nos visitan.
Balneario de La Punta
El Callao – Perú
Mucho que contar
Escenario de combates, batallas y ataques piratas, protegido por la enormidad de San Lorenzo, el Callao ha sido un territorio muy importante para el Perú desde la época precolonial por sus atributos geográficos y extraordinaria ubicación costera. Conectado luego a Lima con el primer ferrocarril de Sudamérica, con 14 kilómetros de longitud, siempre fue nuestro Primer Puerto, y por años también el más importante de la región e incluso de toda la costa del Pacífico.
Fue, igualmente, el lugar preferido de varias generaciones de inmigrantes, destacando los italianos, quienes se afincaron principalmente en Chucuito, desde donde empezaron diversas actividades empresariales, muchas de ellas asociadas a la panificación y comercio. También fue cuna de la primera compañía de bomberos, fundada por ingleses residentes en la ciudad portuaria.
Con el paso de los años surgen las fábricas ligadas a nuestra riqueza marina, con lo cual se han exportado, vía el puerto, millones de toneladas de harina de pescado al mundo. Teniendo como punto de partida la exitosa industria pesquera, de harina y conservas, el Callao poco a poco desarrolló actividades derivadas, como la metalmecánica, construcción y reparación de naves, sacos y envases, sin dejar de mencionar, por otro lado, la importancia de su industria molinera, de fideos, de cerveza, etc., todas juntas, dando un importante impulso económico a la zona.
Perfil de la Isla San Lorenzo, de glorietas, y del rompeolas de la Escuela Naval del Perú
 vistos al anochecer desde Cantolao
Alas y velas
A nivel de infraestructura, el Callao es sede de nuestro más importante aeropuerto, varias veces premiado en el ámbito internacional –gracias a la inversión privada y a una excelente gestión-, y de un cada vez más competitivo Primer Puerto, hoy operado también por manos privadas con importantes compromisos de inversión y modernización. APM Terminals y DP World, quienes operan los muelles norte y sur, respectivamente, se hacen cargo de recibir más de 3 mil naves de carga anualmente, movilizando más de 1,6 millones de contenedores.
Lamentablemente, este espacio es muy reducido para todo lo que se puede hablar del Callao: la Escuela Naval, el Castillo del Real Felipe, su afición por la salsa, su picardía, su historia náutica, sus regatas, y hasta sus héroes futboleros. Celebro los avances de esta importante ciudad.
Vista panorámica del Muelle Sur del Puerto del Callao - DP WORLD
Acceso a APM Terminals Callao
 
 
Fuente:
Bruno Giuffra, Empresario /  El Comercio, Somos N°1346
 
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